¿Recuerdas aquel jueves de conversación interminable con un deseo a la mitad?
Pues bien, creo que aún está en tu memoria y espero que no se borre durante un largo tiempo... hoy, como regalo de mes, teniendo en cuenta que estas lejos te voy a contar una historia, la historia de cómo el deseo que pedí con ese papel de menta se hizo realidad, espero que el tuyo se haya cumplido, y sí aun no lo hace, que se cumpla pronto.
Todo empezó esa misma noche, con algo de rabia debo reconocer, porque repetiste una acción "bonita", que ya habías hecho con alguien muy cercano a mi, conmigo.. en ese momento tal vez pensé lo peor de ti, porque de algún extraño modo la desconfianza en las personas era lo que primaba para esos días en mi... ¿quieres saber qué era?.. un abrazo con un "te quiero" al oído.. tal vez la forma más dolorosa en la que he recibido esas dos palabras.
Pero extrañamente ese dolor se fue esfumando y mi prevención desapareció, porque en ti descubrí a un ser que no parecía ser lo que esa primera impresión me hizo pensar, en ti hallé a un hombre maravilloso, al que le podía contar cada detalle de mi día, hablar de infinitos temas y disfrutar cada expresión que hicieres. Nunca comprendí cómo, pero comenzaste a clavarte en lo más profundo de mi corazón, por algún motivo no podía sacarte de mi mente, y cualquier noticia tuya me alegraba durante todo el día, el simple hecho de verte me idiotizaba en un mundo tan ideal que no parecía real, si.. de una rara manera comencé a quererte.
Ahora bien, tal vez no encuentres relación alguna entre esta parte de la historia y mi deseo, de ser así voy a aclarártelo, yo pedí esa noche, que sí tu realmente eras lo que tus ojos me trasmitían, y sí yo podía hacerte feliz, que la vida nos uniera...
[puede sonar algo precipitado para tan poco tiempo de conocernos, pero debo reconocerte que siempre he sentido con sólo mirarte unos cuantos segundos a los ojos que te conozco de toda la vida, que puedo ser yo, que puedo entregarte ciegamente todo, y ese "siempre" incluye cada mirada encontrada entre los dos.. incluyendo las muchas que tuvimos esa noche.]
...y cuando vi que el papel se partió justo en la mitad quedé estupefacta, no sabía qué interpretar de esa respuesta, debía o no debía creer que sí eramos el uno para el otro.. amor, aún no sé lo que tú pediste, pero debió ser algo de tal magnitud como para igualar nuestros sentimientos.
Está bien, sólo quedaba esperar a que la vida me diera la respuesta... lo malo es que nunca ví una respuesta hasta aquel 13 de mayo, nunca pensé que lo que había comenzado a sentir por ti era mutuo.. y qué tal sí fuera sólo una confusión tuya, no podía ilusionarme, debía limitarme a quererte sin esperar nada a cambio.
Pero tres días después le diste solución a mi gran interrogante lleno de miedo, y con la emoción más grande que he sentido en mi vida me convertí en tu novia...
ya pasó un mes de que se cumpliera mi deseo, creo que por eso puedo contártelo, porque pasé lo que pasé, tu ya estás tatuado en mi corazón.. rápido, sí tal vez... pero con todas las fuerzas de seguir junto a ti, luchando juntos por ser cada día más felices [por cierto, gracias amor, cada día a tu lado me ha hecho más y más feliz, por mi lado, nuestra meta se ha cumplido].
Ahora me queda preguntarte... ¿y tu, qué pediste?